Objetivo Institucional

CASEM es una asociación civil sin fines de lucro, integrada por un importante grupo de semilleros multiplicadores localizados en distintas provincias argentinas, que se encuentran abocados desde hace años, a la promoción de la semilla legal fiscalizada, al desarrollo y a la expansión del comercio de semillas en la Argentina, con origen y calidad garantizados
El desafío permanente de nuestra institución, ha sido desde nuestra creación, hacernos eco de las necesidades de nuestros asociados, poniendo a disposición de los mismos, toda la información relativa al mercado de semillas, la difusión de los desarrollos tecnológicos imperantes en la actividad semillera, el conocimiento y actualización constante de la normativa vigente en materia de semillas y creaciones fitogenéticas , y la continua prestación y renovación de nuestros servicios, con el objetivo y la firme convicción, que nuestra Cámara debe ser la herramienta eficaz para promover dentro del sector agropecuario, una política semillera.-

Dicha meta sólo se materializará, a través de múltiples acciones a emprender tanto a nivel de los sectores públicos como de los privados, para lo cual la representación institucional en los distintos ámbitos estatales, el asiduo contacto con otras entidades semilleristas y la renovación de nuestros servicios, son nuestro objetivo a alcanzar.-
Casem es miembro de la Comisión Nacional de Semillas (CONASE), representando al sector de la producción y comercio de semillas.

Nuestra Cámara brinda numerosos servicios a sus asociados entre ellos: trámites y gestiones ante el INASE tales como: inscripción de lotes de multiplicación, obtención de estampillas o rótulos, pago de anualidades y cualquier otra gestión de interés para el asociado; brinda asesoramiento legal a sus miembros y cuenta con un archivo con toda la legislación que rige la actividad semilleril .- Además tiene distintos convenios específicos suscriptos con entidades de prestigio a nivel nacional, como las Bolsas de Comercio de Rosario y Santa Fe, como asimismo con la Federación Agraria Argentina.
Apoyamos como entidad de segundo grado, la investigación y la producción de nuevas variedades, pero también es cierto que el Estado debe asumir un rol protagónico, ante la enorme profundización de los derechos de propiedad intelectual que hoy imperan en nuestro país, a partir de las nuevas tecnologías aplicadas en las variedades explotadas comercialmente por los distintos obtentores.-

Entendemos que desde el Estado debe fomentarse una protección eficaz y adecuada de los derechos de propiedad intelectual, pero también debe asegurarse, que las medidas y procedimientos destinados a hacer respetar tales derechos, no se conviertan a su vez en obstáculos al comercio legítimo.-

En la génesis de cada acto de gobierno debe primar el interés público, por ello desde CASEM consideramos que sólo deberá apelarse a la modificación de la actual legislación vigente de semillas y creaciones fitogenéticas (Nro. 20.247), si las necesidades del mercado semilleril y el consenso de los distintos actores del sistema, así lo imponen.-
Justamente en el respeto a las leyes, es donde se construirá un futuro con igualdad para todos los sectores.-

Bajo el influjo de la ley de semillas, debe regirse la actividad de la producción y la comercialización de semillas, asegurando a los usuarios identidad y calidad en la simiente adquirida.-

Solamente del estricto cumplimiento de dicha normativa, surgirá sin lugar a dudas, el respeto a la cadena de la producción de autógamas conformada por: Criaderos; Semilleros; Multiplicadores y Usuarios.-

Consideramos que debe promoverse desde el INASE un “sistema abierto”, donde los semilleros multiplicadores puedan cumplir su actividad multiplicadora, a partir de las variedades producidas por cualesquiera de los criaderos de semillas inscriptos en dicho organismo.- Esto traerá como lógica consecuencia, una oferta de semillas más fluida y diversa para las distintas zonas de nuestro país, como asimismo generará un mayor volumen a disposición de los usuarios.-

Por el contrario, si los criaderos no orientan su accionar hacia el sistema propuesto y la lógica de producción canalizada a través de los semilleros multiplicadores, sólo se logrará cerrar aún más el sistema y se seguirá promoviendo irremediablemente la “bolsa blanca” por parte del productor, al no tener acceso a mejores precios.-

No debemos olvidar, que los semilleros multiplicadores inscriptos en el INASE, no sólo cuentan con la dirección técnica de Ingenieros Agrónomos, sino que además, desde hace muchos años, se han convertido en el eslabón necesario para ofrecer al usuario semilla de calidad y asegurar a los criaderos obtentores, el cobro de las regalías por el valor tecnológico de la semilla multiplicada.

 

Creemos firmemente, que la situación actual del mercado “ilegal”de semillas. sólo puede revertirse ofreciendo semilla de calidad pero al menor costo posible.- Para ello, el monto de las regalías a cobrar, no deben superar en demasía los costos de producción.-

También es nuestra aspiración que los criaderos de semillas permitan a los semilleros multiplicadores “tener la novedad” sobre las nuevas variedades que se ofrecerán al mercado, antes que los usuarios y que se autorice no sólo la primera multiplicación de cualesquiera de las variedades inscriptas, sino que dicha multiplicación sea “libre”.-

Otro de los aspectos que consideramos que debe ser “revisado”, es el de acortar el tiempo de duración de los títulos de propiedad previstos en el art. 22 de la ley 20.247, por lo que sugerimos que dicho plazo no exceda de diez años para cualquier variedad, y que a su vez se contemplen períodos de vigencia aún mas cortos, para aquellas variedades que de acuerdo a distintos factores como: “rendimiento”, “calidad comercial”, “calidad sanitaria” y/o que comercialmente se discontinúen en el tiempo, tengan como penalidad plazos breves de vigencia o que no se justifique una protección tan elongada.-

Desde CASEM, creemos que para darle una mayor seguridad a los usuarios de las semillas, la regalía que se cobre por cada bolsa puesta en el mercado, debe ser única e integral, es decir debe ser comprensiva del “valor tecnológico” aportado por los criaderos obtentores, como asimismo del “gen” aportado por el creador del “evento”.-

Igualmente, debería promoverse desde el Estado, (sin perder de vista los controles impositivos) que la AFIP flexibilice las alícuotas del IVA en determinadas operatorias como la adquisición de semillas por el “sistema de canje” implementado habitualmente por los acopios y cooperativas para la provisión de insumos a los productores y/o en los canjes directos de semillas por granos, sean éstos disponibles o a cosecha.-

En relación al sistema de regalías extendidas impuesto por la mayoría de criaderos de semillas de nuestro país, nuestra posición es que no pueden convivir dos sistemas que regulen el cobro de regalías, tal lo que sucede actualmente, por lo que estamos en contra del cobro de efectuado por dicha vía.- Si bien, consideramos que el derecho del obtentor, existe en tanto y en cuanto dicha atribución es reconocida por la ley de semillas, también  entendemos que la actual normativa no reconoce derecho alguno al obtentor, cuando el productor utiliza su propia semilla, salvo las restricciones al uso propio dispuestas recientemente por la resolución Nro. 338/06de la SAGPYA que todavía no ha sido reglamentada- En consecuencia, los criaderos obtentores, intentan imponer este sistema a través de las condiciones generales publicadas, como asimismo mediante la firma de contratos con los productores y/o mediante distintas publicaciones en boletines públicos y diarios de circulación nacional.- Con tal finalidad, intentan de alguna manera apropiarse de un derecho que el Estado no les otorga, forzando a los productores a que les reconozcan y le paguen por una atribución que entendemos el Estado Argentino no propicia ni convalida, como incluso recientemente lo ha hecho público el propio INASE.- Por ello es que también nuestra entidad se opone al modo del que se valen las asociaciones de obtentores como ARPOV para el cobro de dichas regalías, utilizando a empresas tercerizadoras como “C&M” o “Managers”, con las que se intenta de alguna manera confundir a dichas empresas o entidades con un órgano recaudador del estado.

En consecuencia, ante este mecanismo, debemos concluir que el mismo no es legal, ni genera fuerza vinculante alguna que comprometa al productor agropecuario, ya que el propio legislador expresamente ha dicho en la normativa vigente que no otorga derecho de propiedad sobre la semilla utilizada para la resiembra. Por ende con el sistema de regalías extendidas se intenta forzar a los productores a que reconozcan los beneficios derivados de un derecho del cual no gozan.-

Asimismo, y tal como ha ocurrido como otros organismo del Estado como el SENASA, entendemos que dado que la actividad agropecuaria se desenvuelve fundamentalmente en el interior de nuestro país, consideramos que debería promoverse la discusión gubernamental tendiente a descentralizar también el INASE, estableciéndose a tal efecto, “Entes regionales descentralizados” con jurisdicción en provincias o regiones afines, que cumplan en forma autónoma determinadas acciones operativas, administrativas o ejecutivas (que hoy se deben autorizar desde la Capital Federal), pero dejando en el Ente Central como materia residual , la posibilidad de establecer y/o dictar las políticas que deberá seguir el organismo en materia de semillas.-

Por último, la posibilidad que se coloque en el mercado, “semilla fiscalizada” a precios adecuados, facilitará la comercialización de la misma, y seguramente inducirá paulatinamente al usuario no sólo a adquirir semilla legal fizcalizada, sino también a abandonar la actual costumbre de hacer su propia semilla a partir de la reserva de su producción.-
Creemos que los señalados, son solamente algunos de los debates pendientes y que es necesario reflexionar seriamente y de una vez por todas, si nuestra sociedad se plantea satisfacer las necesidades del conjunto, o sólo la de determinados sectores.-
Seguramente, para promover los cambios que necesita el sector semilleril, la primer opción es la que se proyecta como la más viable y atinada.- Esperemos que así ocurra, y desde ésta Cámara de semilleros multiplicadores estamos dispuestos a acompañar el cambio propuesto.-